El ego es un mecanismo de defensa que has generado durante toda tu vida y que pretende evitar tu sufrimiento, otra cosa muy distinta es que consiga evitarlo.
En muchas ocasiones nos hemos acostumbrado a verlo como un enemigo o algo a derrotar, con este artículo lo que pretendo es compartir la forma en la que yo me he acercado a mi ego y lo que me ha ayudado a manejarlo de una manera diferente.
Cambiar la concepción del ego, acercarse a él y reconocerlo ha sido fundamental en mi proceso de crecimiento y en el de cientos de personas que he acompañado personalmente. Definitivamente creo que sin este paso no hay manera de tener un verdadero crecimiento personal.
¿Qué es y cómo se forma el ego?
El ego es un sistema de creencias que vamos construyendo de manera inconsciente a partir de todo lo que nos pasa en la vida y cuyo único fin es tratar de evitar tu sufrimiento.
Cuando estás recién nacido eres simplemente esencia, todavía el ego no juega ninguna papel, pero a medida que vas creciendo comienzan a suceder cosas en tu vida que generan dolor y la tendencia natural de la mente es tratar de alejarnos de esas situaciones, es ahí donde se construye el ego como mecanismo de defensa.
Piensa que el ego es una serie de programas que tenemos en nuestra mente para reaccionar ante todo lo que pasa a nuestro alrededor, es la forma en la que filtramos toda la información que llega a nosotros.
¿Por qué no es bueno actuar desde el ego?
Al ser un mecanismo de defensa está generado principalmente desde el miedo y por lo tanto no hay forma de que los resultados que obtengas actuando desde ahí sean equilibrados y armoniosos.
Piensa en todas las cosas que lleguen a tu vida y de qué manera te gustaría que llegaran, lo más probable es que siempre te imagines que llegan de formas agradables y tranquilas, el problema es que actuando desde el ego nunca llegarán de esa manera.
¿Cómo reconocerlo?
Siempre que estés siento una emoción que no sea tranquila o que te lleve a grandes sobresaltos entonces lo más probable es que estés actuando desde el ego, si no se siente bien o no trae tranquilidad a tu vida es una pista de que no todo está bien.
Para entender un poco mejor tu ego has sobre cualquier emoción que tengas las siguientes preguntas:
- ¿De que te está protegiendo esa emoción?
- ¿A qué le tienes miedo?
- ¿Que ganas actuando así?
- ¿Qué sientes qué pasaría si actúas de otra forma completamente diferente?
Estas preguntas son las que yo más utilizo para identificar mi ego y por medio de las cuales logro entenderlo para luego manejarlo y no dejar que me domine. En caso de que no encuentres respuestas determinantes a estas preguntas entonces es probable que estés actuando desde el amor.
¿Qué puedo hacer con él?
Por mucho tiempo pensé que luchar contra él y tratar de reprimirlo por la fuerza era la mejor opción, pero eso solo resultó en sufrimiento y cansancio. Estaba metido en una lucha que nunca iba a ganar o por lo menos no de esa manera.
Lo que entendí con el tiempo es que lo mejor era hacerme amigo de mi ego y dejar la lucha.
Lo primero que hice fue comenzar simplemente a observar esos momentos en los que mi ego tomaba el control simplemente para reconocerlo y luego empecé a observarlo en los espacios de meditación. Esto me permitió reconocerlo como algo que me acompaña constantemente pero que no hace parte de mi, que no es parte de mi esencia y por lo tanto soy yo quien tiene el poder de decidir sobre el.
Lo segundo que hago es que cuando siento que está tomando el control habló directamente con el y le digo: “Gracias por tratar de protegerme, pero me siento totalmente seguro y puedo caminar solo por esta vez”
Estas son unas cortas ideas sobre lo que para mi es el ego y la forma en la que mejor he podido ir haciéndolo consciente y soltandolo para que no controle mi vida. Espero que puedan ponerlas en práctica.
Es un proceso y probablemente no verás los resultados en un solo día, toma tiempo el dejarte de identificar con el ego y probablemente ninguno de nosotros lo consiga en un 100% del tiempo, pero lo importante es que avances y poco a poco esos momentos donde no actúas desde el ego serán cada vez más constantes.

Esteban Acevedo
Coach y Master en PNL avanzada