Hace 3 años, después de una enfermedad cardiovascular causada por el estrés, decidí aventurarme hacia un mundo que hasta ese momento era desconocido para mi, llamado yoga. Desde ese instante y hasta el día de hoy, esta práctica milenaria se ha convertido en mi filosofía vida, transformado así, quien fui, soy y seré.
Hoy quiero compartirte a través de este artículo, cómo el yoga ha influido en mi camino y qué puedes lograr tu, en caso que hoy ya practiques o decidas comenzar. Ten en cuenta que los beneficios son diferentes para cada persona y es posible que logres los mismos que yo o muchos más.
Mi primer contacto con este nuevo mundo, fue cuando decidí asistir a clases de Kundalini yoga o yoga de la consciencia, una práctica que trabaja el cuerpo y la mente. Este tipo de yoga que va más allá de los aspectos físicos, hace gran énfasis en la respiración, el canto y la liberación de energía. Cuando asistí a esta primera clase , dije: wow, esto es muy loco, pero me encanta.
Con el pasar del tiempo, los cambios que empecé a sentir en mi cuerpo fueron increíbles, aumente mi flexibilidad y mi resistencia, comencé a caminar con la espalda recta, mis músculos se fortalecieron; pero lo más importante, aprendí a escuchar a mi cuerpo y a saber cuando parar y decir que no, sin juzgarme. Sin embargo, los beneficios iban más allá de lo físico, empecé a ser una persona más tranquila, empoderada, segura y con mayor energía. Lo note mucho más cuando las personas a mi alrededor me lo decían.
Toda mi vida se estaba contagiando. Ya no me alertaba fácilmente, tomaba mejores decisiones y descubrí que había dedicado gran parte de mi vida dar y no a recibir. Y este momento había llegado
Con el pasar del tiempo, la práctica de yoga tomó mayor fuerza y constancia en mi vida. Estaba tan conectada con esta filosofía que un día recibí la noticia de que me había ganado parte de la beca para una formación de Vinyasa Krama Yoga, un estilo de yoga que conocía muy poco porque llevaba años practicando Kundalini ¿Qué era esto y qué tan diferente era al que yo ya practicaba?¿ debía tomar la formación?. El universo me había presentado esta oportunidad, así que decidí aventurarme. Esta formación fue y será una de las mejores experiencias en mi camino, me abrió el panorama de la vida de una manera increíble.
De las regalos más bonitos que me ha traído el yoga es poder conectarme con personas que están vibrando en la misma energía. Nunca me había imaginado hacer parte de una comunidad dispuesta a abrir su conciencia para vivir en armonía con el universo. Créeme que cuando empecé con yoga, fui sola a clases por muchos meses, no tenía amigos con estas afinidades… pero con el pasar del tiempo, comencé a conocer personas con pensamientos, ideas, estilos y filosofías de vida más afines a lo que yo estaba buscando cuando empecé a practicar yoga: disfrutar y vivir una vida más tranquila a la que tenía y que fuera armoniosa y amorosa con el universo.
Te invito a que practiques diferentes tipos de yoga y elijas el que más te te guste. Ninguno es mejor que otro, todos se dirigen hacia un mismo objetivo: la unión del cuerpo, la mente y el espíritu. Así lo hice yo y me funcionó.

Katherine Moreno
Coach y Master en PNL avanzada.
Profesora de vinyasa krama yoga.