“Si adoptamos un estilo de vida extremadamente sedentario, cortamos nuestra conexión con la tierra, nos apoyamos siempre en muebles y trabajamos con luz artificial envueltos en aire estancado durante el día entero, ¿todavía hay alguna duda de por qué no avanzamos?. El monje urbano desata todo su poder al liberar el movimiento. Utiliza su cuerpo todos los días de distinta manera y conecta con la tierra cuando se estira, se sienta en el suelo o camina descalzo. No pasa de cero a cien durante el fin de semana” El monje urbano -Pedram Shojai
Continuamente, vemos a nuestro alrededor personas que llevan un estilo de vida carente de movimiento o actividad física. Su día a día se ha enfocado en cumplir con el trabajo, tomar el bus, llegar rápido a la casa, preparar la cena y dormir. ¿Te parece conocido?. Es inquietante escuchar que “un 28% de los adultos en el mundo –1.400 millones de personas– no se mantuvieron suficientemente activos en 2016, lo que supone un riesgo enorme de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia y algunos cánceres”. ¡Es tiempo de despertar!.
A través de este artículo, quiero compartirte algunas herramientas que me han servido para tener un estilo de vida más activo y que contribuyen a mi estado físico y mental. Esto no implica ir gimnasio o practicar algún deporte, puedes realizar otras actividades que te parezcan divertidas y que al mismo tiempo, lleven al movimiento de tu cuerpo.
Riesgos para la salud generados por el sedentarismo:
Según la Organización Mundial de la Salud, algunos peligros de este estilo de vida son:
- Incremento del riesgo de padecer sobrepeso u obesidad.
- Propensión a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II y/o padecer hipertensión arterial.
- Entre un 20 -30% más de posibilidades de morir de forma prematura.
- Incrementa el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.
- Mayores posibilidades de padecer depresión.
Puedes evitar estos riesgos de diferentes formas, solo es cuestión de comenzar a practicar una actividad física que te llame la atención y que esté acorde a tus capacidades. Tu cuerpo es el vehículo de tu ser o de tu espíritu, así que cuídalo y ejercitalo sanamente.
¿Cómo dar el primer paso?
Busca una práctica física que te divierta:
Te recomiendo indagar con personas conocidas o buscar en internet. Seguramente encontrarás mucha información, así que toma la que te llame la atención y ve construyendo una lista con las actividades físicas que te parezcan más interesantes. Cuando termines el listado, selecciona aquella que deseas comenzar a practicar. Aventurate y no tengas miedo si nunca la has realizado. Si ves que es costosa, busca en diferentes lugares, seguramente encontrarás uno que se adapte a tu presupuesto. Pónle una fecha a tu inicio y concreta con el sitio o con la persona para comenzar. ¡Pónle disciplina y pasión!.
Un día mientras practicaba yoga, vi a un grupo de niñas, entre 12 y 20 años, realizar figuras y piruetas en una tira de tela que estaba atada a varios metros de altura. Observar cómo aquella niñas danzaban en el aire, me encantó y me robo el aliento. Me imaginaba a mi misma, haciéndolo. Al inicio no estaba segura de si podía practicar telas porque sentía que a mis 24 años, ya no era tan flexible y mucho menos, iba a tener la fuerza para trepar una tela a 10 metros de altura. Sin embargo, me atreví. Fueron varias las clases en las que no lograba despegarse del suelo, pero lo hice. Hoy disfruto de esta práctica que me demuestra que es posible encontrar una actividad divertida y que ejercita mi cuerpo y sobretodo mi mente. Muchos miedos fueron los que aprendí a dejar.
Usa un transporte alternativo:
¿Qué tal ir al mercado, al trabajo, a la universidad o a un café caminando?. Muchos serán los beneficios que lograrás, como:
- Bajar de peso.
- Reducir el riesgo de sufrir de enfermedades cardíacas
- Prevenir la aparición de diabetes.
- Disminuir el riesgo de padecer diabetes
- Y muchos más…
Comienza a tu ritmo. Mientras caminas puedes escuchar música, podtcasts o simplemente deleitarte con el paisaje y descubrir lugares que quizás en automóvil o en bus no hayas percibido. Has paradas, tomate una bebida y/o come algo que te guste y sigue tu camino. Disfruta y déjate sorprender con aquello que vayas encontrando a tu paso.
Realiza pausas activas:
Haz varias pausas durante el día para levantarte de tu puesto de trabajo o donde estés y estírate. Puedes mover tus piernas, hacer sentadillas, realizar círculos con tu cabeza o lo que elijas, pero que mueva tu cuerpo. Realiza varias repeticiones concentrándote en tu respiración. Si sientes un poco de pena por tus compañeros, ve al baño o a un espacio en el que estés cómod@, y hazlo.
Empieza a realizar pausas activas diariamente, te ayudarán a pensar mejor, a relajarte y a tener mayor concentración y rendimiento. Es muy sencillo. Si se te olvidan las pausas, te recomiendo poner alarmas en el móvil cada 2 horas mientras te vas acostumbrando. Dale un espacio a tu mente para descansar y oxigenarse de la rutina.
Espero que estos tips te sean de gran utilidad para salir de una estilo de vida sedentario. Libérate del estancamiento y oxigena tu cuerpo y tu mente para conseguir más energía y realizar las actividades diarias. La libertad está en tu manos, tu eres el que toma las riendas de tu vida.

Katherine Moreno
Coach y Master en PNL avanzada.
Profesora de vinyasa krama yoga.