Antes de conocer la meditación, solía ser una mujer que se estresaba y enojaba fácilmente, no era paciente y ante situaciones de presión, me desesperaba al no saber qué hacer. No me dedicaba tiempo para tomar una pausa al día y respirar con calma, constantemente estaba corriendo en medio de la rutina. Vivía de una forma acelerada, incluso, llegué a tener una arritmia cardiaca, a tan solo mis 23 años de edad. Fue precisamente esta situación de salud la que me ayudó a tomar conciencia de la importancia de vivir en el presente y de disfrutar cada día. Hoy le agradezco a mi corazón por haberme manifestado de esa manera lo fundamental que es cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo.

¿Tenemos que esperar una enfermedad para decir “para y respira”?. No es necesario. Todo dependerá del momento en el que decidamos tomar conciencia y responsabilidad de nuestra propia vida.  

Después llevar practicando varios años la meditación, puedo decirte que he obtenido beneficios maravillosos que han cambiado mi forma de pensar y de actuar. Hoy mi mente es más tranquila y serena ante situaciones de dificultad, mi concentración y mi memoria han mejorado, me conozco más internamente, he tomado conciencia de mi respiración, tomo decisiones más asertivas, he desarrollado más mi intuición, mi salud ha mejorado y ha aumentado mi estado de felicidad.

Si hoy no practicas la meditación, a través de este artículo te quiero invitar a que lo hagas y logres alcanzar beneficios como los que acabo de mencionar. Para lograrlo es fundamental un compromiso diario con la práctica, una disciplina a través de la cual la meditación se convierta en una de tus prioridades.

Si consideras que meditar es difícil o complicado, reemplaza este pensamiento diciendo: “meditar es sencillo y puedo lograrlo”. Recuerda que tus pensamientos bloquean tus acciones. ¿Será más fácil meditar que construir una casa, estudiar una carrera profesional o viajar por todo el mundo? Meditar puede ser sencillo desde que tengan la convicción de hacerlo. ¡Tú puedes!

A continuación te voy a compartir un pequeño ejercicio para que comiences a meditar, si ya hoy lo haces, de igual manera este ejercicio te será útil:

  1. Busca un espacio libre de contaminación auditiva, un lugar que te inspire calma y serenidad.
  2. Siéntate en una postura cómoda, te sugiero la de loto por la extensión de la columna vertebral. Si esta postura no te resulta adecuada, puedes estar en la que más te sientas a gusto (a). Puedes utilizar cojines para mejorar tu postura y comodidad.
  3. Cierra tus ojos y comienza a respirar lenta y profundamente.
  4. Agradecete este espacio que te estas regalando a ti mismo(a). Dale un propósito a esta pausa, a este momento de recogimiento con lo que realmente eres, con lo que amas y te apasiona.
  5. Mientras respiras, visualiza  tu presente, fluye y no te detengas en las imágenes que llegan a tu mente. Si te das cuenta que te enfocaste en una, respira profundo y da gracias, y continúa siendo el espectador de la película de tu vida.
  6. Observa cada pensamiento que fluye a través de ti, evitando juzgar, si dices esto está bien o esto está mal, has perdido tu observación. Deja que tus pensamientos fluyan como un río. Si ves que te vas detrás de uno sin darte cuenta, simplemente regresa al estado de concentración, puedes ayudarte al escuchar cada respiración y sentir cómo ingresa y sale el aire de tu cuerpo. No te juzgues por esto, en eso precisamente consiste la práctica.

Si te resulta un poco complicado empezar a meditar en silencio, puedes apoyarte con música como cuencos tibetanos. Otra alternativa es recitar mantras, el más común de ellos es el “OM”. Solo debes repetirlo continuamente y tu mente entrará en un estado de concentración.

Te aconsejo persistir con tu práctica en caso de que esté comenzando, no desistas. En la medida en que medites más y más, empezarás a percibir sus beneficios. Indaga sobre diferentes técnicas de meditación, ejercicios, mantras o cualquier herramienta que te permita liberarte de aquellos pensamientos que nublan tu mente y te llenan de preocupaciones. Investiga y practica diferentes técnicas hasta que encuentres la adecuada para ti. ¡No te detengas!

Siempre estaremos a tiempo de retomar el camino hacia nuestro propósito.  Nunca es tarde para dirigirte hacia lo que realmente enciende la llama de tu corazón.

Katherine Moreno
Coach y Master en PNL avanzada.
Profesora de vinyasa krama yoga.

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